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Noción de cambio y cristalización de formas en psicoterapia gestáltica

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  • Palabras clave
    cambio proceso gestalt conjunto frontera trama
  • Resumen

    Propongo partir de un supuesto: cuando un paciente desea arriesgarse a comenzar un proceso terapéutico es porque algo quiere cambiar. Y en este punto me resulta imposible dejar de evocar a Fritz Perls diciendo que el neurótico cuando nos consulta, no quiere cambiar, en el sentido de que intentará hacer todas las manipulaciones que pueda del ambiente para evitar contactarse con la posibilidad de trascender el soporte ambiental y pasar al autosoporte (maduración).

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Introducción

Cambio y cristalización de formas en psicoterapia gestáltica, artículo sobre psicología en Psicoactualidad.com

Considero que el desarrollo y el modo particular en que cada terapeuta entienda estos conceptos, demarcará intensamente su posicionamiento en el trabajo clínico, ya que son conceptualizaciones teóricas potentes y nodales para la psicoterapia gestáltica.
Cuando digo posicionamiento estoy refiriéndome a una ética que se sostiene en la praxis, en la práctica cotidiana de cada terapeuta.

No tiene la misma consecuencia, por ejemplo, sostener que la angustia debe desaparecer lo antes posible, taponarla, que intentar comprender cuándo aparece, bajo qué forma lo hace y qué efectos produce.

Desde mi punto de vista la noción de cambio esta intrínsecamente relacionada con otro desarrollo fundamental para la psicoterapia gestáltica, y es el fenómeno mediante el cual se configuran nuevas formas, nuevas gestalts.

Propongo partir de un supuesto: cuando un paciente desea arriesgarse a comenzar un proceso terapéutico es porque algo quiere cambiar. Y en este punto me resulta imposible dejar de evocar a Fritz Perls diciendo que el neurótico cuando nos consulta, no quiere cambiar, en el sentido de que intentará hacer todas las manipulaciones que pueda del ambiente para evitar contactarse con la posibilidad de trascender el soporte ambiental y pasar al autosoporte (maduración). Fritz Perls “Sueños y Existencia” Charla II.

Jean Marie Robine en su libro “Contacto y relación en psicoterapia”, haciendo referencia al Gestalt Therapy de Perls, Hefferline y Goodman dice respecto del self: “... a él le corresponde desempeñar el papel crucial de descubrir y construir los significados que nos permiten crecer”.

Es en este punto que propongo pensar:

para que pueda hablarse de cambio en un proceso terapéutico ciertos significados deberán ser conmovidos, el self deberá actualizarse, configurándose una nueva forma, un nuevo sentido que hasta ese momento no existía como tal.

¿Cuáles han sido los caminos, los rodeos, que el self ha dado en la frontera del contacto con el medio, hasta llegar a la construcción de ese significado, ese sentido?

El self, el si mismo, a condición de definirse como tal, comenzará a configurarse en su forma, en su existencia, en el encuentro con el medio. ¿No es lícito pensar que el medio trasciende el plano meramente físico y tangible? ¿No es acaso también el forzoso encuentro con una serie de sentidos y significaciones que ya están dadas y que forman parte del medio? ¿Cuáles serán las consecuencias que ocasionarán esos encuentros?

Los sentidos y significaciones podemos ubicarlos en dos planos:

  • Como patrimonio del desarrollo que distingue y define a una cultura y
  • como el conjunto de creencias y valores familiares, (tanto los explicitados como los no dichos), que conforman la trama que antecede a la existencia del self.
Jean Marie RobineJean Marie Robine

El si mismo de cada uno es único e irrepetible, en tanto que se ha ido configurando a lo largo de los años. Si, es verdad, deberá ir actualizándose cada vez, pero no nos dejamos engañar, para que esto ocurra en el sentido de que la actualización genere como consecuencia que pueda abandonarse una gestalt cristalizada que sitúa a la persona una y otra vez en un mismo lugar, hasta llegar a configurar una nueva forma, un nuevo significado en su si mismo no es nada fácil.

Y esto lo sabemos tanto por la experiencia como terapeutas que trabajamos en la clínica como por nuestra propia vivencia cuando estamos en el lugar de pacientes.

¿Por qué la fijeza a ciertas ideas, a determinadas significaciones?

Según Gordon Wheeler: “No podemos sino organizar la experiencia. Y, en este sentido, organizar o sintetizar quiere decir crear significados; por lo tanto, nuestra naturaleza es ser forjadores de significados”. Página 97 de Vergüenza y Soledad, Capítulo 2.

Entiendo que parte del esfuerzo de G. Wheeler está puesto en cuestionar el legado del paradigma individualista, para dar cuenta de que somos seres que estamos integrados al campo como un todo, y que somos mucho más que la suma de varios si mismos aislados, como si cada uno fuese una “cosa” en el ambiente, sino que formamos parte del “ámbito intersubjetivo”.

Al respecto dice: “Si mi proceso natural (tendencia) es integrar lo más posible todo el campo relevante para mi, entonces tú y tu vida interior son parte del material y el ámbito relevante de esa integración. De hecho, puedo conocer muy poco de tu mundo interior, en cuyo caso lo llenaré para completar una gestalt significativa, proceso que por lo general se denomina proyección o interpretación”. El subrayado -negrita- es mío.

Cuando armamos un laboratorio, por ejemplo para el primer año de la Escuela de Especialización en Gestalt, solemos proponer el trabajo con las proyecciones, siendo una de las razones el saber que dicho mecanismo lo ponemos en funcionamiento casi sin darnos cuenta de que lo estamos haciendo, digamos que de manera casi inevitable, y es mediante el cual suelen ocasionarse “los malos entendidos”.

Ahora bien, en tanto que somos seres que vamos configurando el si mismo en interacción con los demás, pensemos qué lugar tiene esta propensión del si mismo a la interpretación para intentar completar una gestalt significativa en los primeros estadios de la vida.

¿Formará parte del campo de lo posible no caer en la dimensión de las proyecciones, de los “malos entendidos”? ¿O será que es inherente al campo de lo que llamamos neurosis?

Podemos decir entonces, que el si mismo irá configurándose en el intercambio con el medio, en el cual se incluyen como parte del mismo otros si mismos, de los cuales algo podrá saber, y mucho necesitará completar, agregar, para tratar de configurar una figura, un sentido. Muchas de esas figuras son las que irán configurando la identidad de cada uno.

Este fenómeno se produce en la frontera del contacto y sucede desde los inicios de la vida en cada uno, desde el momento en el cual cada individuo está en condiciones madurativas de asimilar el mundo de las significaciones y sentidos, que además, son preexistentes a su ser en el mundo.

Propongo pensar dos vías en relación a la fijeza que adquieren ciertos sentidos y significaciones que conforman el si mismo:

  1. Forman parte de lo que creemos que somos, de nuestra identidad que se ha configurado y continúa actualizándose, con la particularidad de tener que llenar vacío de sentidos, lo cual implica que en la dimensión de los significados no existe la verdad, y en lugar de ello una tendencia, una necesidad de construcción.
  2. Además, el si mismo irá configurándose, creando ciertas ideas, ciertas significaciones y no otras en esos precisos y misteriosos encuentros con el medio, en el cual existe un mundo de si mismos que siente, piensa, necesita y desea, lo cual tiene como consecuencia la construcción y entramado de múltiples sentidos y significaciones que forman parte del campo, con los que ese si mismo de manera ineludible, se encontrará, hará contacto y tenderá a su vez, a crear una nueva gestalt.

Bibliografía consultada

  • Fritz Perls “Sueños y Existencia”.
  • Jean Marie Robine “Contacto y Relación en Psicoterapia”.
  • G. Wheeler “Vergüenza y Soledad”.

Artículo publicado en Psicoactualidad.com

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